El silencio

Cuenta Rafael Argullol que en sus viajes a América había una cosa con la que siempre se topaba que llamaba poderosamente su atención; el silencio de los indígenas.

Este silencio, que un turista despistado pudiese tomar por grosería o incluso indiferencia, era tan profundo y sólido que tenia el efecto de una apelación.

Era un silencio obstinado y penetrante; la respuesta -creyó entender Argullol- a la violación sufrida por este pueblo siglos atrás. Residuos del atropello al que fueron sometidos los indios por los conquistadores.

 

Les quitamos la memoria, la historia y la identidad. Y la lengua.

 

Ellos nos responden con ese silencio, digno.

 

El estado al que alude este silencio tiene incluso un nombre: Nepantla (tierra de en medio, tierra de nadie).

El silencio. Lo buscamos y rehuimos de igual manera.

 

Nos relaja mientras no se prolongue demasiado.

 

Muchos no pueden soportarlo y lo llenan de cualquier manera y con cualquier cosa. Otros, por el contrario, han sucumbido a él y ya no tienen nada que decir. Ya nada es tan importante como para romperlo.

 

Un amigo mio está convencido de que el silencio es pájaro de mal agüero. Según él, en la selva, cuando se hace el silencio, los animales se preparan para lo peor. Algo acecha. Algo malo (lo bueno nunca acecha).

 

El silencio puede ser el lenguaje más explicito. Y el más ambiguo. Es la superficie de proyección más grande. El idioma más personal.

 

Ya lo decía Neruda:

 

"déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable, tambien con tu silencio"

 

Todesstille: silencio mortal

Stillen; acallar, en alemán; dar de mamar.

 

Conocí a un psicoterapeuta que afirmaba que la terapia propiamente dicha ocurria en los silencios, en las pausas, entre las sesiones. Que lo difícil no era medir las palabras, sino tolerar los silencios.

 

Los niños (y tambien algunos adultos) a menudo utilizan el silencio como defensa. Listos como son intuyen que ninguna palabra podría expresar su sentimiento mejor que el silencio.

 

El silencio a veces es impotencia.

 

A menudo se percibe como un ataque.

 

 

El silencio es el punto de partida en el viaje hacia lo verdadero. En el principio esta el silencio. No hay otra forma de llegar a los origenes. Callar y escuchar al alma muerta.

 

El silencio puede ser vida. Y muerte.

 

"...Y eso es la vida. Hasta que de un ayer
suba la hora más solitaria de todas,
la que sonriendo, distinta a sus hermanas,
guarde silencio en presencia de lo eterno"

R.M. Rilke

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Comentarios: 5
  • #1

    yvonne (domingo, 10 noviembre 2013 12:33)

    [...]La mère qui ne dit rien
    Ou bien n'importe quoi.[...]
    Jacques Brel (Ces gens-là)

    Y , si , el silencio es mala senyal en la naturaleza. El silencio oculta algo.
    Yo recuerdo un eclipse solar que hubo hace unos anyos. En el momento en que la luna cubrió la luz del Sol los pájaros dejaron de cantar al instante y empezó a soplar el viento en todas direcciones.
    Fue sólo un momento pero me impactó.

    If it be your will
    That I speak no more
    And my voice be still
    As it was before
    I will speak no more
    I shall abide until
    I am spoken for
    If it be your will ... Leonard Cohen

    http://www.youtube.com/watch?v=1MDlMdu2gjw

  • #2

    juan luis (domingo, 10 noviembre 2013 22:08)

    .....Y en el Principio era el Verbo. Antes que nada fue el Verbo. ¿Casualidad?

  • #3

    Juan Luis (lunes, 11 noviembre 2013 11:01)

    de toutes façons.......el silencio -en téminos personales- no solo es recomendable, es una necesidad vital que debemos aspirar a descubrir. El silencio -la quietud de la mente- es una ACTIVIDAD que esta civilizacion industrializada nos ha enseñado a estigmatizar. Me enrollo, lo sé, pero dicho de una manera que yo pueda entenderlo, una mente quieta, en silencio, equivale groseramente a una mente que no piensa y eso esta muy cerca de dos muertes: la muerte intelectual y la muerte fisiológica. Y semejante aberración no debe ser permitida y se combate con todas las herramientas disponibles. Creo que otras culturas (muy pocas ya), permanecen LIBRES de ese castillo de fuegos artificiales neuronales que constituye la conciencia humana de nuestra cultura. Nuestro caso presenta, además, un agravante: cuanto más intelectual (nuestro actual profeta) mas agitación (preguntas, respuestas, curiosidad......) y cuanta mas agitación, mas incomprensible se vuelve el Silencio, mas puertas se cierran al entendimiento de ese estado que tiene que ver con la Paz y con la Libertad.

  • #4

    Juan Luis (lunes, 11 noviembre 2013 11:19)

    Todo lo que escribes me parece de gran interes, Georgia. Gracias.

  • #5

    georgiaribes (lunes, 11 noviembre 2013 14:41)

    gracias por los comentarios, son muy enriquecedores