Volverse loco

"Es que Don Quijote se convirtió. Sí, para morir el pobre. Pero el otro, el real, el que se quedó y vive entre nosotros alentándonos con su aliento, ése no se convirtió, ése sigue animándonos a que nos pongamos en ridículo, ése no debe morir". (M. Unamuno)

 

¿Qué le ocurrió realmente a Don Quijote? ¿Se dió cuenta de que había estado haciendo el ridículo y se murió de la vergüenza? o ¿vió que era imposible luchar contra los gigantes y murió de pena?

 

¿Estaba loco Don Quijote? ¿De qué le protegía su locura? ¿En qué creía Don Quijote? ¿En el honor? ¿En el bien? ¿En el hombre?

 

Yo no soy creyente. Además, creo que no lo he elegido. Tengo mis teorías de por qué no lo soy, pero no dejan de ser especulaciones. Lo único que sé cierto es que no lo he elegido.

 

Creer es algo que no se elije.

 

Se cree o no se cree.

 

La fe tiene muchas ventajas; algunos miedos existenciales desaparecen, otros se hacen más soportables. También puede tener, si uno se adscribe a ciertas religiones, algunas desventajas. La falta de intimidad al sabernos siempre observados, por ejemplo, o el sentimiento de culpa aplastante, a veces por conductas inofensivas y que escapan a nuestro control, el famoso pecar de pensamiento.

 

En Deutschland Funk, una emisora alemana bastante buena, a eso de las 6:30 a.m. hay un "sermón" cristiano. A veces es un pastor o pastora evangélico el que lo pronuncia, otras un cura católico.

 

Aunque no me interesan demasiado, a veces los escucho. Algunas veces incluso me gustan, aunque casi siempre pecan de moralistas o peor aún, uno tiene la sensación de que están pronunciados desde el púlpito, de arriba a abajo.

 

El otro día el tema era la fe.

 

 

Es un tema que siempre me ha interesado.

¿Hay diferentes grados de fe? ¿Por qué algunos la tienen y otros no? ¿Es posible comenzar a creer? ¿Es posible dejar de creer? Y si tener fe significa que llega un punto en el que dejamos de cuestionarnos las cosas y aceptamos un dogma, ¿son los no creyentes más inteligentes? ¿o más valientes? ¿o es que simplemente tiene otros dogmas? Y, ¿cuales son los orígenes de la fe?

¿Es necesario haber tenido la experiencia del amor -incondicional y sin decepciones- de los padres para tener fe?

¿o es precisamente la ausencia de este amor incondicional - amor que no es posible entre humanos- lo que nos lleva a anhelar el amor sobrehumano?

 

Aún no tengo respuesta a estas preguntas.

 

Hay gente que a raíz de una desgracia comienza a creer. Suele ser gente que antes no se pronunciaba, no ateos convencidos, sino personas que no habían llegado a plantearse la pregunta - la "gretchen Frage" de Fausto-, que no habían sentido la necesidad de pronunciarse.

Pero, ¿puede un ateo convencido llegar a la religión?, y ¿puede un creyente perder la fe?

En mi opinión este proceso vendría a ser lo mismo que volverse loco. Aceptar un dogma que antes se había rechazado. O negarlo. La primera transformación puede tener efecto terapéutico. La segunda puede ser mortal. Y seguramente hacen falta vivencias extremas para pasar de ateo convencido a creyente o viceversa.

La transformación de Don Quijote va en la dirección letal.


Es la experiencia de aquellos que han sido torturados, humillados, decepcionados o vejados por el hombre y pierden la confianza básica y con ella las ganas de vivir.

 

El cura de por la mañana se preguntaba cómo llega uno a la fe. Comenzó respondiéndose que no se llega solo; que siempre llegamos acompañados. Una nueva pareja, un amigo...

"Pero- concluia- al final la fe es siempre un regalo de Dios".

¿?

 

Escribir comentario

Comentarios: 5
  • #1

    Juan Luis (miércoles, 24 julio 2013 11:40)

    ¿o es precisamente la ausencia de este amor incondicional - imposible entre hombres- lo que nos lleva a anhelar el amor sobrehumano?
    ¿Qué es imposible? Conforme está redactado, lo que dices exactamente es que la ausencia del amor incondicional es imposible entre humanos. Yo estoy absolutamente de acuerdo.....aunque creo que no es lo que pretendías expresar. Ja, ja, ja....

  • #2

    Juan Luis (miércoles, 24 julio 2013 12:29)

    He transcrito literalmente lo que habías escrito....pero intuía que no era eso lo que querías transmitir. Me gusta comprobar cuán inocentemente rotunda eres....incluso al errar. Como tu no has visto Petra, Petra no existe. Falso pero rotundo.

  • #3

    georgia (miércoles, 24 julio 2013 13:33)

    lo he cambiado para que no siga confundiendo. Creo que ahora queda claro.
    Si, soy rotunda, tu sabes bien que para provocar hay que ser rotundo

  • #4

    Juan Luis (miércoles, 24 julio 2013 14:35)

    Un platano!!!!

  • #5

    Juan Luis (martes, 13 agosto 2013 14:49)

    Navegar en mi bote, a escasos metros de la escarpada locura: esa es la forma de cordura que mas me apaña.