La psicología. ¿Ciencia o experiencia?

Hece unas semanas se celebró en Heidelberg el primer congreso de investigación sistémica en terapia, educación y desarrollo de organizaciones.

 

Uno de los fines de la conferencia era animar a los prácticos -los psicologos clínicos- a dejar atrás los miedos que puedan tener y atreverse a poner en entredicho su propio método terapeutico; es decir, probar su eficacia por medio de la investigación.

 

 

Otra de las motivaciones de la conferencia era transmitir la necesidad -en gran parte económica- de acumular RCT (estudios aleatorios controlados), si lo que se pretende es que la terapia sistémica siga siendo reconocida como método "científico".

 

Actualmente, para que una escuela terapeutica sea reconocida como científica debe cumplir ciertos requisitos, el más importante es contar con un mínimo de RCT (estudios aleatorios controlados) que "garanticen" la eficacia del método en diferentes trastornos.

 

Este tipo de estudios son el estandar de oro en investigación.

Y es que uno de los grandes empeños de la psicología moderna es establecerse como ciencia.

 

¿Qué es una ciencia?

Los alemanes distinguen tres tipos de ciencias;

  • Naturwissenschaften (Ciencias Naturales)
  • Sozialwissenschaften (Ciencias sociales)
  • Geisteswissenschaften (no existe una definición exacta, Humanidades sería la más apróximada)

La diferencia entre ellas estriba en el objeto de investigación y el método de investigación que utilizan. Los RCT son propios de las ciencias naturales (p.e. la física).

 

 

¿En cual de ellas se ubicaría la psicología?

 

La tendencia actual es intentar situarla entre las ciencias naturales, objetivas, como gustan de llamarse. Prueba de ello es que los RCT se han convertido en el estandar de oro, relegando otros métodos de investigación, como las técnicas cuantitativas, a un segundo plano inmerecido.

¿Y por qué inmerecido?

un biografo de Kierkegaard (el fundador del existencialismo, y uno de los "padres modernos", no reconocidos de la psicología) lo resumía en esta frase;

"la psicología científica de nuestra época moderna es cíentifica, pero ya no es psicología".

 

Y es que cuando los neurocientíficos modernos afirman que todos los procesos mentales son reducibles a conexiones neuronales, están cometiendo el mismo fallo que cometieron los conductistas cuando mataron la mente, por ser demasiado complicada, y se dedicaron únicamente al estudio del comportamiento.

 

Y es que en el momento en que aniquilan la mente estos científicos han dejado de ser psicólogos.

 

La mente es algo emergente y no reducible al cerebro, ningún neurocientifico ha sido capaz, ni lo será nunca, de explicarle a un ciego qué es el color verde. Al intentarlo se topará con las fronteras de su lenguaje.

 

El verde es una experiencia subjetiva.

 

La psicología no es una ciencia natural, tampoco es una ciencia social ni pertenece al dominio de las humanidades. La psicología es una mezcla de todas y requiere de distintos métodos y una comunicación interdisciplinar, que esta época de saber fraccionada yo no se considera necesaria, para su desarrollo.

 

En mi opinión los psicólogos deberiamos de tener una formación más completa en estos tres ámbitos. Nos hemos olvidado de nuestros padres, los filosofos, y de que no somos una disciplina con una tradición de 100, sino de más de 1000 años.

 

La psicología nunca será una ciencia objetiva, pues es tambien una ciencia de la experiencia humana. Y, parafraseando de nuevo al biografo de Kierkegaard; el más gran psicólogo será aquel con una más amplia experiencia humana.

 

Un hombre así era Soren Kierkegaard y por eso sus obras contiene más sabiduría que cualquier DSM.

 

Si seguimos por este camino corremos el peligro de convertirnos en peores psicólogos que nuestros pacientes, que vienen provistos de una amplia experiencia.

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Comentarios: 1
  • #1

    juan luis (miércoles, 30 abril 2014 11:13)

    ¿ y esa foto ?