Epilepsia

La palabra Epilepsia procede del griego -ἐπιληψία- y significa intercepción, intrusión, ataque, algo que le pilla a uno desprevenido.

 

La espectacularidad del prototípico ataque epiléptico, el llamado Grand-Mal, la forma como éste toma posesión de la persona, explica el hecho de que durante mucho tiempo, la causa de la epilepsia se atribuyese a una posesión demoniaca.

 

Con la humanización de la medicina, la epilepsia pasó a formar parte del cajón de sastre de las enfermedades psiquiátricas hasta que, con el descubrimiento del electroencefalograma (EEG) y la constatación de que durante el ataque epiléptico en éste se observaba una actividad anómala, la epilepsia finalmente dejó de ser una enfermedad psíquica para convertirse en enfermedad neurológica. Ya no era la mente -pues que será eso de la mente- sino el cerebro, lo que estaba enfermo.

Lo mismo ha sucedido con otras enfermedades como por ejemplo la esclerosis múltiple o el Parkinson y cada vez que una enfermedad deja de ser mental el hecho se celebra como un gran progreso; se supone que por fin y gracias a la técnica somos capaces de superar concepciones erroneas y de ayudar realmente a los pacientes.

 

Gracias a la técnica, los epilépticos dejaron de ser consideradosenfermos mentales -todo lo psíquico estigmatiza- y se les comenzó a tratar como debe ser; con pastillas.

 

La euforia inicial está siendo sustituida paulatina pero seguramente por el escepticismo, pues se está constatando que los medicamentos no curan. Hay un elevado porcentaje de pacientes que no mejoran con los antiepilepticos y que, como siempre que se utiliza el pharmakon, además comienzan a sufrir los llamados efectos no deseados; engordar, sedación, problemas de concentración, problemas de memoria e incluso psicosis.

 

Por lo demás siempre quedará la duda de si los epilepticos que, bajo medicación no vuelven a tener ataques, son verdaderos epilepticos, o simplemente sufrieron, en algún momento de su vida, convulsione.; Despues de un tiempo medicados ya no es posible comprobar esta hipótesis, pues, como buen pharmakon, el peor efecto secundario de los antiepilepticos es que, a largo plazo, pueden provocar ellos mismos epilepsia.

 

Eso si, hemos des-estigmatizado a los epilepticos; ya no son enfermos mentales.

El Roto decía que estamos creando máquinas inteligentes como hombre, para hombres tontos como máquinas, y esto es una gran verdad.

 

Al confundir los mecanismos con las causas e ignorar todo lo que es incompatible con el paradigma actual -el bioquimico- estamos retrocediendo a la época de los humores (teoria que afirmaba que los desequilibrios mentales estaban provocados por un exceso o defecto de fluidos corporales). Además se da la paradoja de que en el mundo epileptologo comenzamos a percatarnos de que, entre los aquejados de epilepsia hay un elevado porcentaje de personas que sufren de trastornos mentales, miedo, depresiones, TDA....la lista es larga. Comorbididades, las llamamos ahora y echamos manos de otros pharmakones que tampoco ayudarán, a largo plazo.

 

El Roto lleva razón, si dejamos de pensar y nos dejamos llevar por EEG's y demás pharmakones nos convertiremos en meros instrumentos de la técnica. Y es que conforme esta vaya mejorando no solamente en la depresión encontraremos correlatos cerebrales, también los encontraremos para  el enamoramiento (ya los hay), y, quien sabe, quizás un día para la resolución de una integral.

 

Poco a poco nos iremos acercando a nuestro objetivo, a saber; hacer desaparecer la mente, lo subjetivo, lo incierto. Lo humano.

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Comentarios: 1
  • #1

    Ramón (viernes, 15 agosto 2014 18:32)

    Mi amigo Gisbert, economista, comentaba la pasada semana que los intereses de las multinacionales que se dedican a la robótica deben haber presionado a las farmacéuticas y biológicas para que no investiguen tanto en remedios para ayudar a hemiplégicos,... puesto que les comen parte de su mercado. En medio de estos te sitúo a ti y al ROTO porque tenéis una visión crítica y más humanística y humorística.