La realidad

En la última entrega de la revista alemana Hohe Luft hay un artículo sobre las drogas, en concreto sobre la experiencia subjetiva de drogarse:

 

¿Qué pasa cuando estamos bajo los efectos de una droga?

 

¿Cómo es, por ejemplo, la experiencia de tomar heroina?

 

En la película "Erase una vez en America" el protagonista visita regularmente un antro chino para fumar opio. Desde fuera se vé claro: necesita evadirse de sus tormentos, anestesiarse.

 

Pero... ¿que experimenta?

 

Cuentan que la heroina es la droga de la felicidad absoluta, parece ser que es una felicidad tan plena, que aquel que la experimenta olvida incluso sus necesidades fisiológicas: todo esta bien como esta...esta perfecto...El mundo es capaz de darnos ese calor que tanto necesitamos, es un buen lugar para vivir...no hace falta moverse, no hace falta nada.

 

Esta experiencia es tan real como cualquier otra, diaria. Los autores la llaman Realidad 2 -la realidad bajo los efectos de la droga- para distinguirla de la Realidad 1; el día a día. La gris rutina. El mundo sin emociones fuertes...positivas.

 

La Realidad 1, la compartimos con la gente que nos rodea. Es la realidad intersubjetiva, en la que todos estamos inmersos. Cada uno a su manera, pero hay algo común, algo que todos parecemos ver, algo de lo que podemos hablar y podemos comunicar. Es una realidad social.

Merleu-Ponty, filósofo existencialista y psicólogo infantil pensaba que la percepción de la realidad iba asociada a una confianza ancestral básica en el mundo y en los otros.

 

En circunstancias ideales nuestro nexo social -los padres a la cabeza- irían corrigiendo constantemente, casi sin que nos apercibiesemos de ello, nuestras percepciones. Si, por ejemplo a causa de deprivación o aislamiento, este factor corrector no tuviese lugar, aparecerían -los experimentos sobre deprivación sensorial muestran que ya al cabo de pocas horas- síntomas como alucinaciones y paranoias.

 

 

Dependemos, lo queramos o no, del prójimo si queremos permanecer en la Realidad 1. La realidad intersubjetiva, compartida. Tenemos que fiarnos de nuestros padres, familiares, amigos, profesores...para permanecer aquí. Y tenemos que seguir fiándonos más tarde, del mundo, para no salirnos.

 

Si no lo hacemos, si no entramos en el juego social, si perdemos la confianza en el mundo...corremos el peligro de salirnos de esta realidad. Y el precio es muy alto; la desconexión. El aislamiento. El miedo. La paranoia.

 

La lucha constante por no volvernos locos. La soledad, al fin.

 

El problema es que las correcciones que el medio social hace no siempre son las que el sujeto necesita. La familia, la sociedad pueden estar perturbadas y para vivir entre ellos hay que dejarse perturbar.

 

Este dilema será la semilla que provocará en el sujeto el crecimiento de una tercera realidad -al margen de la compartida- que quizás vaya aunmentando con el tiempo, desplazando a la Realidad 1 y empujándonos hacía la Realidad 2.

 

 

Las drogas tienen la facultad de distender nuestra relación con el mundo, nos aislan de los otros, crean una distancia entre nosotros y el mundo, una indiferencia...Nos pueden llevar al cielo; pero será siempre un cielo particular, autosuficiente en el que sólo podremos permanecer mientras el efecto dure. La Realidad 2.

 

 

Cuanto más pequeña se va haciendo la Realidad 1, más nos tentará la Realidad 2 y cuanto más tiempo pasemos en esta realidad virtual, más difícil se nos hará soportar la primera.

 

Es el circulo de la adicción; el problema no es la droga.

 

El problema es la Realidad 1.

 

Puede que esa tercera realidad, esa de la que quizás hablaban los antifilosofos, la más personal, subjetiva, auténtica, sea la única alternativa para una vida satisfactoria. Pero tambien es ésta la que más energia requiere.

 

Y más valor; pues aquí estamos sólos pero sin anestesia.

 

Igual habría que combinarlas....

 



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Comentarios: 2
  • #1

    juan luis (martes, 27 enero 2015 13:39)

    Leyendo el texto -y así, a bote pronto- me han venido a la mente tres palabras. Y ya sabes.......de cabeza a la RAE. Las palabras son "Afección", "Afectado" y "Afecto". Relaciono la Realidad 1 con "Afección" y con "Afectado"......y la causa de esa Afección podría ser...... ¡¡¡¡la Vida misma!!!!!. ¿Cúal es el mal que le aqueja, señora???-Pues me parece que está muy claro, doctor...¡¡¡Que estoy viva!!!! Parajódicamente -ups...yo tambien dislexiono- el vocablo "afecto" habla sobre las pasiones del ánimo, especialmente el amor o el cariño.

  • #2

    Clara (viernes, 30 enero 2015 17:55)

    muy bueno