Sobrevivir y defenderse (aun a costa de la vida)

El inconsciente es esa parte del individuo, ese agujero, que no puede ser simbolizado, es decir, que no es ni comprensible ni comunicable.

 

 

El tamaño del inconsciente debe de mantenerse acotado si queremos permanecer en la realidad. Si llega a abarcar demasido corremos peligro.

 

Cada experiencia traumática (en especial aquellas que sufrimos de pequeños cuando carecemos genuinamente de lenguaje, es decir de capacidad de simbolizar experiencias) incrementa el tamaño de nuestro inconsciente y nos separa del mundo.

 

Para ilustrar esto, Zizek, propone que observemos detenidamente el cuadro de Kasimir Malewitsc  "Cuadrado negro". 

 

Según Zizek, el espacio negro, el cuadrado, representa el inconsciente, el vacio, el superavit, lo que no puede ser comprendido; el trauma. El borde blanco encarnaría "la realidad"; lo que puede ser o ha sido comprendido y comunicado.

 

Este cuadro a su vez habría influido decisivamente en la obra de Rothko. Según Zizek la obra tardía de Rothko puede entenderse como una lucha desesperada por evitar que el negro -lo incomprensible- acabe invadiendo todo el espacio.

 

Y es que cuando la diferencia entre el negro y el fondo sea igual a cero todo será inconsciente. Nada podrá ser ya comprendido ni comunicado.

 

Todo se volverá desconexión, soledad, autismo.

 

 

Así podemos imaginar un brote psicótico: de pronto el espacio entre el inconsciente y lo simbólico, lo comunicable, desaparece y el individuo deja de vivir en el mundo real. El negro ha desplazado el fondo y al psicótico sólo le queda defenderse.

 

 

Una experiencia traumática es aquella que nos acerca a la muerte.

 

Haber percibido su existencia de cerca provoca que desde ese mismo momento toda nuestra energía se concentre en evitar que algo así vuelva a ocurrir. 

 

¿Cómo? Evitando a toda costa que nos olvidemos de la experiencia.

 

A partir de ese momento, el sentido de nuestra vida es no olvidar.

 

 

El efecto Zeigarnik postula que todo probema irresuelto tiende a permanecer más tiempo en la psique. Un trauma es un proceso incomprensible e irresuelto que tiene que permanecer irresuelto. De éste modo se evita que nos relajemos asegurando así nuestra supervivencia; no nos volveran a pillar desprevenidos, ni relajados.


No volverá a ocurrir.

 

¿Y que pasa con las noches? No es el sueño un estado relajado durante el cual procesamos -en especial durante la fase REM- las experiencias?

 

Si. Y quizás por ello la gente traumatizada no duerme bien; despiertan constantemente, tienen pesadillas, insomnio....


También por la noche funciona la defensa. Tampoco por la noche descansamos ni procesamos.

 

 

El problema es que el ser humano, al menos el hombre moderno occidental adulto, en tiempos de paz, no necesita esta defesa, pues su precio es la tranquilidad.

 

Sobrevivimos a costa de sufrir.

 

Para la humanidad tiene sentido. Para el individuo -el arriba descrito- no.

 

Según Zizek acercarse demasiado al vacio, al inconsciente, lleva a la aniquilación del lenguaje, de lo simbólico, de los otros. Y sin ellos, sin este orden simbólico que organiza "la realidad", el individuo deja de existir.

 

Después de un último intento desesperado de salvarse -sustituyendo esta tensión mínima entre el negro y el gris de sus últimos cuadros por atrevidos rojo y amarillo- Rothko se suicidó cortándose las venas.

 

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