Singularidad

La inmortalidad debe de ser el sueño más viejo de los seres humanos.

 

Y si creemos a los tranhumanistas nunca hemos estado más cerca de conseguirlo.

 

 

El transhumanismo es un movimiento cultural e intelectual  internacional que tiene como eventual objetivo transformar la condición humana mediante el desarrollo y fabricación de tecnología ampliamente disponible, que mejoren las capacidades humanas, tanto a nivel físico como psicológico o intelectual.

 

 


 

La fecha del advenimiento de la Singularidad, la fija el matemático y autor de ciencia ficción y creador del concepto, Vernor Vinge en el año 2030.

 

Llegado ese momento el hombre y la máquina se fusionarán creando un ente de inteligencia superior. Un Superhombre o Posthombre.

 

Ray Kurzweil, con su Bestseller "The Singularity is Near" popularizó el concepto. Él fija la fecha para el 2045.

 

La inmortalidad consistirá en superar nuestro sustrato biológico imperfecto y transferir nuestra conciencia a otro más estable y duradero; el de las máquinas.

 

Me parece interesante que etimologicamente, singular tambien significa, sólo; sin otro de su especie. Y es que si pensamos las teorías de los transhumanistas hasta el final el otro se hace realmente imprescindible: ¿para que lo necesitamos si con ayuda de nuestra superinteligencia y de la tecnológia podremos proporcionarnos todos los placeres que necesitemos- inclusive orgasmos más largos e intensos?

 

 

Dicen que melancólico es aquel cuyos pensamientos giran en torno a si mismo más que en torno al mundo. Cada vez más melancólica se está volviendo nuestra sociedad. La hiperespecialización de las disciplinas y los individuos, nos ha llevado a incubar ideas de grandeza llegando a creer que podemos explicar el mundo basándonos en nuestros míseros e incompletos conocimientos e ignorando el resto.

Así los transhumanistas hablan de transferir nuestra conciencia al ordenador, sin reparar en que a día de hoy, no se sabe a ciencia cierta qué es la conciencia y no se comprende -ni de lejos- como funciona el cerebro. Lo que si se sabe con seguridad es que no funciona como un ordenador, y que necesita del resto del cuerpo para funcionar.

 

Respecto al sufrimiento que pretenden eliminar, los transhumanistas parecen creer que eliminando la muerte y el dolor (ambas metas ya de por si bastante increibles y ni de lejos conseguidas) se habrá eliminado el sufrimiento. Pero...

 

¿que hay del aburrimiento?

 

Y ¿que pasa con otros problemas directamente relacionados con la inmortalidad como la superpoblación o la ecología?

 

¿y que hay de la desigualdad social?

 


Los transhumanistas suponen que estos aspectos colaterales se irán resolviendo solos, en una analogía clara a la ley de los mercados, que también se autoregulan, como ha quedado demostrado después de la última crisis mundial.

Hace más de medio siglo el filósofo alemán Martin Heidegger ya trató el tema de la tecnología moderna. Según él habría que dejar de imaginarla como una "herramienta" al servicio del hombre y comenzar a pensarla como un "ente", un "proceso " autónomo e incontrolable.

 

El tecnicum, como él lo llamaba es nuestro hijo y a la vez nuestro dueño. Somos sus creadores y sus esclavos. Y si nos descuidamos acabará dominando nuestras vidas.

 

Ya ha llegado el momento; el tecnicum ya nos dicta la vida que debemos llevar, moviles para estar constantemente conectados, aplicaciones que arrojan datos inutiles sobre cada insignificante movimiento que hacemos, que cuentan las calorias que ingerimos, los latidos de nuestro corazón, los pasos que damos para que podamos estar constantemente optimizándonos a nosotros mismos.

 

Si necesitamos todo eso o no, es algo que ni se plantea: está ahi, para hacernos la vida más fácil.

 

Más interesante me parece la visión de Stanley Kubrik -entre otras cosas porque su pelicula nos hace reflexionar -a diferencia de los transhumanistas que apelan a nuestra fe.


En su pelicula futurista 2001 Kubrik no muestra al hombre y a la máquina más que fusionados colaborando estrechamente. Pero cuando el conflicto, la sospecha surge, vuelve de pronto a regir el "salvese quien pueda". Para el hombre y para la máquina.


La amistad entre ellos era fingida. 



La imagen del humano expulsado al espacio, la inmensa soledad que esta imagen transmite, me parece la mejor alegoria de la Singularidad que se avecina.


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Comentarios: 1
  • #1

    Pedro (viernes, 05 junio 2015 16:10)

    ¿El mercado se auto regula para hacer un sistema más igualitario o concentra la riqueza en los más poderosos?
    Si eso piensan los transhumanistas, me van a encontrar en la vereda de enfrente.
    >> como ha quedado demostrado después de la última crisis mundial.
    Este es un video donde muestra que las crisis lo único que causaron fué concentración de riquezas y no aplica solo a USA http://inequalityforall.com/
    Saludos