La amigdala y los refugiados

La amígdala es una estructura cerebral que se encuentra (por partida doble) en los lobulos temporal de los seres vertebrados complejos. La amígdala es la estructura más importante del sistema límbico; un conjunto de estructuras y nucleos cerebrales que se encargan del procesamiento de las emociones, en especial del miedo.

 

El miedo es una de las emociones más básicas y fundamentales para la supervivencia (tira a la basura todos esos manuales de autoayuda que te prometen una vida sin miedo).

 

Cuando un niño tiene una experiencia negativa (dolorosa) su cuerpo memoriza esta información de modo que la próxima vez que se encuentre en una situación similar sentirá miedo, lo cual le protegerá de repetir el gesto, evitándole la experiencia dolorosa.

 

Hasta aquí todo bien.

 

Pero el ser humano es un ser antinómico, o lo que es lo mismo; está lleno de contradicciones irresolubles.

 

Su naturaleza antinómica puede explicarse desde muchas perspectivas. Para los creyentes comenzó con la expulsión de Adan y Eva del paraiso. A partir de ahí dejaron de vivir en un estado de felicidad y armonia y pasaron a una vida llena de sufrimientos que culmina con la muerte ineludible.

 

La naturaleza antinómica del hombre también se puede abordar desde la neuroanatomia.

 

En algún momento al cerebro humano se le comenzó a hipertrofiar una estructura y ahí comenzaron los problemas típicamente humanos o el progreso, que es lo mismo. Simplificando se puede decir que el cerebro se desarrolla de dentro hacia afuera. Las estructuras más primitivas las compartimos con el resto de las especies y las más nuevas son más genuinamente humanas.

 

La más nueva es el lóbulo (pre)frontal.

 

El lóbulo (pre)frontal es todo nuestro orgullo. Al menos hasta la aparición de móviles y los ordenadores le atribuíamos las funciones ejecutivas, es decir, la capacidad de coordinar y organizar nuestro comportamiento. (y si al lóbulo prefrontal que es una estructura natural ya se le iba la humanidad de las manos, imaginemos lo que ocurrirá cuando sea la tecnología, artificial, la que tenga que encargarse de esta función. Ya lo estamos viendo).

 

Lo dicho, el hombre estaba tan orgulloso de su lobulo prefrontal, que mejoraba sus condiciones de vida sin cesar, que comenzó a olvidarse del resto de las estructuras y pensó que su importancia era despreciable.

 

Resolvió que todos nuestros problemas surgían del lobulo frontal y se podían resolver desde ahí. Los miedos se superarían controlando los pensamientos, los conflictos con una mejor comunicación etc, etc, etc.......

Y ahi comenzaron nuestras grandes contradicciones y se fueron acentuando con el tiempo.

 

A pesar del progreso no tenemos solución para las grandes cuestiones de la humanidad. En ese sentido no hemos progresado.

 

El progreso no ha podido evitar el racismo, es más, se ha puesto a su servicio cuando ha sido necesario.

Pero puede que el racismo no sea el problema. Puede que incluso sea una solución. Una solución inteligente y maquinada por el lóbulo frontal de los poderosos para desviar la atención de los sometidos.

 

El "problema de los refugiados" está ahi para evitar que veamos otro problema mucho más ancestral y real: el de los ricos y los pobres o mejor dicho: el de los poderosos y los sometidos.

 

Por eso nunca llegaremos a una "solución de los refugiados". Pues es éste un pseudoproblema, un pretexto, una excusa.

 

Y es que somos orgullosos y nos negamos a admitir que el lóbulo frontal, la ciencia y la razón siempre tuvieron un papel secundario en la historia de la humanidad. Siempre estuvieron sometidos a nuestras emociones- mucho mas antiguas y reales. (Aunque no medibles estadísticamente).

 

Nuestra guía de comportamiento está en la amigdala y escucharla nos ayudaría, pero nos da miedo....Pero dónde estan nuestros miedos estan nuestras soluciones y como decía álguien:"arreglate tu, es lo mejor que puedes hacer por la humanidad".

 

O como dijo ayer en un concierto el mejor crítico político que conozco (el cantante Hans Eckert Wenzel): "intenté poner orden en mi escritorio y no pude, me marché a la cocina y tampoco pude, así que decidí dedicarme a arreglar el mundo."

 

Merkel no lo habría dicho mejor.

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Comentarios: 1
  • #1

    Ramón (martes, 24 mayo 2016 00:14)

    A medida que he ido agrandando mi conciencia de mi ignorancia he ido viendo que las funciones lineales son poco frecuentes. También he aprendido que la reducción de los problemas es más adaptativo que la solución de los mismos. Una cosa que me pareció muy interesante en los estudios de psicología es el compaginar el enfoque "top down" y el "bottom up". O sea, partir de los datos para ascender a lo superior tiene unas cualidades y ventajas, pero no excluye la posibilidad de organizar los datos por partir de principios y bajar a ellos. Han habido personas que han pensado que las nueces, por su forma similar a las circunvoluciones del cerebro era un alimento que le afectaba, pero resulta que las almendras (amígdalas) influyen también en pensamientos, sentimientos y actuaciones por muy primitivas que sean sus estructuras. Yo que las contradicciones del ser humano no pueden ser únicamente contraindicaciones para la vida sana, tranquila y feliz, por lo menos de epidermis hacia la endodermis y estructuras más internas.